viernes, 5 de septiembre de 2008

Marion Jones sale de la cárcel

SAN ANTONIO (EEUU).- La ex medallista olímpica estadounidense Marion Jones abandonó este viernes una prisión federal en Texas después de haber cumplido con una sentencia de seis meses por haber mentido a los fiscales sobre el consumo de esteroides y participar en fraude de cheques.
Una portavoz del sistema de prisiones federal confirmó que Jones, de 32 años, abandonó la cárcel de mínima seguridad, en San Antonio (Texas) a las 9:00 de la mañana, hora local, tras haber cumplido la sentencia que le fue impuesta por los cargos criminales de mentir bajo juramento sobre su consumo de substancias prohibidas.
Durante años, la ganadora de cinco medallas olímpicas en Sydney, negó que hubiera consumido esteroides u otras substancias dopantes y prohibidas.
Pero en octubre del año pasado se declaró culpable de dos delitos de perjurio y fue sentenciada por un juez federal de Nueva York a prisión, donde ingreso el 7 de marzo del 2008.
La
ex atleta no sólo admitió haberse dopado, sino que se declaró también culpable de participar en un fraude de cheques bancarios, en el que también está involucrado Tim Montgomery, padre de su primer hijo, ex plusmarquista de 100 metros y actualmente en prisión.
La antigua campeona olímpica sale de la cárcel arruinada y disfrutará de una libertad que no es completa, porque tendrá que estar bajo libertad condicional y no podrá votar en las elecciones presidenciales próximas.
Jones tampoco podrá solicitar permisos mercantiles para abrir empresas y tampoco podrá disfrutar de una cuenta bancaria.
De acuerdo a sus familiares, sus primeros objetivos son volver a las pistas para recuperar su salud física y mental y poner en orden sus finanzas. Jones, que en los mejores momentos de su carrera cobraba hasta 100.000 dólares por carrera, está arruinada.
La reina de la velocidad de los
Juegos de Sydney 2000, donde ganó cinco medallas, que tuvo que devolver por dopaje en año pasado, vivirá en la zona de San Antonio en compañía de sus dos hijos menores y de su marido, el ex velocista Obadele Thompson.
Vivirá lejos del esplendor de su anterior residencia de Chapel Hill (Carolina del Norte), que compró por más de dos millones de dólares, y donde tenía como vecino a Michael Jordan, entre otros famosos.
La defensa legal de su caso en los tribunales estadounidense le ha costado también muy caro a su familia, que ha tenido que vender varias propiedades, incluida la casa de la madre de la velocista, para pagar los millonarios sueldos de los abogados que le han defendido en los últimos cinco años.
Jones, que el próximo 12 de octubre cumple 33 años, tendrá que comenzar de cero su carrera profesional, ya que todos los récords que consiguió han sido eliminados de los libros oficiales. (ELMUNDO.ES 5/09/08)
Que queréis que os diga, no se si existe el dopaje en el atletismo popular, lo desconozco, o incluso no lo quiero ni saber, supongo que tramposos hay en todas partes, y que hay gente que tiene tantas ansias de ganar o de destacar que no le importa utilizar cualquier medio para lograrlo. Muchos atletas profesionales al terminar sus carreras siguen con el gusanillo y continúan con las carreras populares, me parece muy bien, pienso que es beneficioso para todos nosotros, tener un nombre es bueno para traer más patrocinadores y por lo tanto más carreras. Esta noticia me ha hecho reflexionar, Marion Jones lo tenía todo, para llegar al punto de destacar creo yo que tendría talento, pero alcanzar la meta "por el atajo" trae sus consecuencias, la primera reflexión es que no le deseo nada malo a esta fenomenal atleta pero que me alegro de que no queden impunes sus trampas, la deshonra que ha causado a este deporte tan maravilloso. Por otro lado lo que comentaba antes, muchos deportistas se vuelcan al deporte popular, ellos ya han destacado como profesionales, lo han alcanzado todo, la mayoría de nosotros los populares daríamos una pierna por sentir lo que es participar en unas olimpiadas, por eso los recibimos con los brazos abiertos pero por favor, no manchéis al deporte popular, mis madrugones me cuesta, mi dinero, mis ilusiones, mi tiempo... sacrifico muchas cosas, solo pido participar en igualdad de condiciones, y que este deporte siga siendo inocente y divertido siempre.